Jesús dirigió la mirada al cielo y oró así:"Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti, ya que le has conferido autoridad sobre todo mortal para que él les conceda la vida eterna a todos los que le has dado. Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado. Yo te he glorificado en la tierra, y he llevado a cabo la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera." Juan 17: 1-5 (La Biblia)
La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.
Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua. Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

Tiempo de reflexión, de descanso y de cambios
Tomar un descanso lejos del estrés de la cuidad, de los carros, del trabajo, de los problemas, de las preocupaciones, de las angustias, de la ansiedad y de los sentimientos sean cual sean nos los tenemos bien merecidos, es un regalo caído del cielo. Pero no olvidemos que este tiempo donde recordamos la Pasión, muerte y Resurrección de Papá Dios también es un tiempo para revisarnos un poco y ver que cosas no estan funcionando como deberían ser...
FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!!
